
27 OCT, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

El inversor europeo recortó en septiembre su apetito por la bolsa estadounidense y reforzó la renta fija, con una novedad relevante: la vuelta a la deuda soberana de la zona euro. Según el informe mensual de flujos de iShares by BlackRock, los ETPs cotizados en Europa, Oriente Medio y África (EMEA) captaron 41.600 millones de dólares, por debajo del mes anterior, ya que la menor demanda de renta variable y materias primas pesó más que el aumento de la renta fija.
Los ETPs (exchange-traded products) engloban ETFs, ETCs y ETNs. La distinción importa en el caso europeo: los flujos hacia oro que recoge el informe se canalizan en su mayoría a través de ETCs, ya que la normativa UCITS no permite que un fondo invierta en una sola materia prima.
Los flujos hacia renta variable en los ETPs de EMEA bajaron a 28.400 millones de dólares desde los 40.700 millones de agosto. Siguieron siendo positivos, pero la composición cambió de forma notable: la renta variable estadounidense registró la mayor desaceleración, de 11.000 a 3.000 millones, mientras que la europea fue la que menos se moderó, de 4.700 a 3.300 millones.
| ETPs cotizados en EMEA | Agosto 2026 (miles de millones de USD) | Septiembre 2026 (miles de millones de USD) |
|---|---|---|
| Renta variable (total) | 40,7 | 28,4 |
| Renta variable EE. UU. | 11,0 | 3,0 |
| Renta variable europea | 4,7 | 3,3 |
| Oro | 7,9 | 4,0 |
El movimiento replica, con mayor intensidad, lo ocurrido a escala global, donde los flujos hacia renta variable estadounidense cayeron de 89.100 a 50.200 millones de dólares, su nivel más bajo desde enero.
Los ETPs de renta fija cotizados en EMEA elevaron sus flujos a 9.400 millones de dólares, en línea con la preferencia global por la deuda pública. Dentro de ella, el inversor europeo volvió a mirar a casa. En agosto, por primera vez en el año, los flujos hacia exposiciones de tipos se habían inclinado hacia los Treasuries estadounidenses; en septiembre, en cambio, la deuda soberana, principalmente europea, captó 3.200 millones, frente a 1.100 millones de los bonos del Tesoro de EE. UU.
En crédito, el grado de inversión subió a 2.700 millones, al contrario que en los ETPs cotizados en Estados Unidos, donde se registraron salidas. La deuda emergente se redujo a 300 millones y el high yield acumuló salidas de 500 millones, las primeras desde marzo.
Los flujos de materias primas se moderaron a 3.700 millones de dólares, reflejo de la menor compra de oro, que pasó de 7.900 a 4.000 millones. En renta variable emergente, a diferencia de la tendencia global, los inversores de EMEA prefirieron la exposición amplia, con 1.900 millones, frente a las salidas de 300 millones en productos regionales o de un solo país.
El conjunto dibuja un inversor europeo más prudente con la renta variable estadounidense y más dispuesto a apoyarse en la deuda pública de su propia región. Es solo un mes de datos y la gestora advierte de que los flujos pasados no anticipan los futuros, pero la recuperación de la preferencia por los tipos europeos, tras el giro de agosto hacia los Treasuries, será uno de los indicadores a seguir en los próximos informes.
Para profundizar en la exposición a metales preciosos, en RankiaPro hemos analizado las perspectivas del oro según varias gestoras de fondos internacionales.