
30 ABR, 2025

Autor: Manuel Fernández Losa, cogestor del fondo Pictet Clean Energy Transition
La factura de la electricidad se reduce, pero menos que la de generación, pues se precisan más redes. De hecho, por cada dólar euro invertido en renovables hay que invertir de 0,7 a 1,7 en redes, en función de su grado de desarrollo.
Los costes de generación de electricidad se reducen en Francia, Alemania, España y Reino Unido con la mayor penetración de renovables, pues el coste variable de producir energía con renovables es menor que con ciclo combinado, según un estudio del Real Instituto Elcano. Sin embargo, el mínimo se alcanza con una penetración de renovables del 85% de toda la producción de energía. Luego sube, pues, aún con baterías, llega un momento en que hay que sobre generar energía. Así, por ejemplo, en España intentar llegar a una penetración de renovables del 100% hace que el coste del MWh se dispare a los 600 dólares.
Además, con la mayor penetración de renovables no necesariamente cae exponencialmente la cantidad de ciclos combinados, necesarios cuando el sol no ha brillado, el viento no sopla y las baterías están descargadas. También hay que tener en cuenta que es mucho más barato invertir en nuevas instalaciones solares que en baterías. Estas interesan a partir de las pérdidas de energía del 15%.
En cuanto a energía nuclear, la existente tiene sentido pero no invertir en nueva, dados los altos costes de fabricación e ingeniería de construcción. Hay riesgo de que estos costes aumenten y se precisa un precio eléctrico o contrato bilateral de muchos años para generar retribución financiera. En Estados Unidos se están reanudando centrales nucleares que habían cerrado, pero requieren precios de la electricidad de 110 dólares/MWh. Una nueva requiere 120 dólares/MWh en términos reales los próximos 60 años. Al ser significativamente superior al precio de mercado, invertir en nueva energía nuclear es mucho riesgo que requiere un descuento al múltiplo de valoración. Pero en una central nuclear en marcha el coste de operación de 50 a 60 dólares/MWh para ser rentable, incluyendo remuneración financiera. Por su parte, un nuevo ciclo combinado en EEUU necesita precios eléctricos de 70 a 80 dólares/MWh.
Aunque es posible realimentar centrales nucleares en Alemania, no hay voluntad. Reiniciar nucleares requiere al menos cinco años y el coste es muy alto.
En cuanto a pequeñas centrales nuclear, emplean tecnología que se utiliza en submarinos y portaviones, cuyo coste paga el Estado. Tienen la ventaja de que se pueden construir fuera del sitio en mayor número y quizá menores costes; sin embargo, pierden ventaja de escala. Google y Amazon pueden montar una minicentral nuclear local pero quieren que lo haga una eléctrica y firmas como Iberdrola o Nextera no lo consideran, a menos que haya visibilidad de retornos seguros.
Hay que tener en cuenta que las renovables son la manera más barata de producir energía. Es más barato desarrollar un parque eólico o solar sin subsidios que el coste variable de hacer funcionar un ciclo combinado. Por su parte, la energía solar normalmente es más barata que la eólica, aunque no en EEUU por los elevados aranceles de comprar paneles a China y la mano de obra, que hace a la solar mucho más cara que en Europa o el resto del mundo. La solar es barata por escalado en imprimir paneles, con gran reducción de costes en China. El precio requerido para que la energía de solar sea rentable es de 30 o 40 dólares/MWh, menos que la eólica. Pero la eólica marina en Estados Unidos es muy cara porque no hay escala, mientras que en Europa es bastante más barata debido a que hay escala suficiente.
Otra ventaja competitiva de las renovables es que se pueden instalar mucho antes. La solar con permisos requiere de 6 a 9 meses y sin permisos alrededor de 18 meses, y la eólica con permisos de 12 a 18 meses y sin permisos de 24 a 36 meses. Pero un nuevo ciclo combinado no estará disponible antes de 2030 y una nueva instalación nuclear no antes de 2035 a 2040. El caso es que la inteligencia artificial requiere ahora de la energía. De hecho, la demanda eléctrica aumenta en EEUU y Europa por primera vez tras 15 años, sobre todo atribuible a centros de datos, electrificación de la economía y relocalización de la fabricación. Así que para generar energía antes de 2030 son necesarias las renovables.
El inconveniente de las renovables son los factores de carga. La solar funciona el 20% del tiempo y la eólica terrestre del 25 a 35% (en Brasil incluso el 45%). En Alemania, cuando el viento no sopla y el sol no brilla, no hay forma de suplantarlo con baterías; pero los ciclos combinados y la nuclear tiene factores de carga mucho mejores.
Otra ventaja de las renovables es la tecnología. El aerogenerador típico es de tres palas, en una industria de tecnología similar, de empresas como Goldwind en China o Vestas en Europa. Proporciona de 60 a 80 gigavatios instalados al año y permite reducir costes. Además, en solar hay mejora en potencia/m2.
Pero en nuclear hay numerosas tecnologías y no está claro cuál puede ser la ganadora -varios países apuestan por la suya por lo que será difícil reducir costes-. Se pueden construir muchas plantas de ciclo combinado ante una previsión de aumento del precio eléctrico, pero junto con el aumento de renovables pueden hacer que el precio de generar electricidad caiga, lo que reduce el incentivo para el instalador, que requiere retorno de una parte muy importante de la inversión en los primeros años. En este sentido, en renovables el riesgo es más asumible.
Es verdad que si llegara más gas a Europa las renovables perderían competitividad. Pero pedir una turbina de gas requiere pasar por Siemens, GE Venova o China, que están al límite de capacidad.
Hace cuatro años no invertíamos en hidrógeno. No salen los números. El hidrógeno “verde” necesita energía renovable para ser producido, pero pierde el 30 % de la energía de pasar de renovables a hidrógeno y otro 30% en el proceso contrario. En total, las pérdidas son del 49% en el mejor de los casos. Sin embargo, las baterías tienen una eficiencia del 80 al 90%, es decir, pérdidas del 10% de la energía. El almacenamiento es de 3 a 4 horas y llegará a las 6. Pero de momento no son suficientemente potentes para producir energía en verano y volcarla a la red en invierno.
Ahora bien, en política energética en Estados Unidos se puede pensar que los demócratas son mucho mejores para las energías limpias y los republicanos mucho peores. Pero con Obama en el poder, el ETF de Clean Energy en EEUU llegó a genera una rentabilidad negativa del 62%, con Trump positiva del 160% y con Biden de nuevo negativa del 41%. Pero los ETF Energy -petróleo y gas- subieron un 20% con Obama, bajaron un 60% con Trump y subieron un 200% con Biden.
Ahora bien, con Biden hubo demasiada euforia en energías limpias y renovables, con exceso de valoración. Ahora las compañías de renovables, que ofrecen crecimiento, están muy baratas. En EEUU la empresa General Electric Vernova, que entre otras actividades vende ciclos combinados, de crecimiento no tan previsible como en renovables, ha llegado a cotizar a 60 veces beneficios mientras que compañías que fabrican las estructuras móviles de los paneles solares que maximizan la producción de electricidad cotizan a solo diez veces beneficios a pesar de los elevados flujos de caja. El crecimiento en renovable es menor del que se esperaba, pero el sentimiento tan negativo ofrece muy buena oportunidad.