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31 MAR, 2025

El sector salud ha vuelto a demostrar su carácter defensivo en un entorno de incertidumbre. En lo que va de 2025, las grandes farmacéuticas se han consolidado como ganadoras del mercado, mientras que las empresas de biotecnología se enfrentan a varios desafíos.
El índice MSCI World Health Care acumula una revalorización del 7,7% desde comienzos de año, superando con holgura al índice MSCI World, que sube un 2,8%. “El sector sanitario ha demostrado ser un mercado resistente y atractivo en los primeros meses de 2025”, destaca Rune Sand-Holm, gestor del fondo DNB HealthCare. “Esto subraya la calidad defensiva y la perspectiva de crecimiento a largo plazo del sector”.
En febrero, las compañías europeas del sector superaron a sus homólogas estadounidenses. Las grandes farmacéuticas y los proveedores de servicios de salud lideraron los avances, frente al retroceso de las aseguradoras y las empresas de ciencias biomédicas. Destacaron AstraZeneca (+6%), BioMarin Pharmaceutical (+12%) y Axsome Therapeutics (+20%), impulsadas por buenos resultados y noticias positivas sobre sus carteras. En cambio, Neurocrine Biosciences (-22%), Exact Sciences (-15%) y Hologic (-12%) sufrieron caídas.
Según Sand-Holm, varias áreas del sector muestran un gran potencial de crecimiento:
El auge de los medicamentos contra la obesidad ha favorecido el crecimiento de Eli Lilly y Novo Nordisk, gracias a sus desarrollos en fármacos basados en GLP-1, que ya se consideran el nuevo estándar en esta área.
Además, Roche y Johnson & Johnson siguen liderando en oncología e inmunología, mientras que Thermo Fisher y Lonza se benefician de una demanda estable en productos de diagnóstico y laboratorio, respaldada por el aumento en I+D.
A pesar del dinamismo del sector, las empresas de biotecnología enfrentan un entorno más exigente. “Los inversores deben ser selectivos y centrarse en compañías que combinen éxitos en investigación con estabilidad financiera”, recomienda Rune Sand-Holm. Las firmas alineadas con tendencias como la neurología, la inmunología o la terapia génica podrían beneficiarse en el largo plazo.
Con un ratio precio-beneficio medio de 17,8, frente al 19,2 del MSCI World, el sector salud sigue ofreciendo valor. “En tiempos de mayor incertidumbre, sigue siendo un ancla estable para los inversores, ya que muchas empresas pueden confiar en flujos de caja predecibles y carteras de productos innovadoras”, concluye Rune Sand-Holm.