
13 FEB, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

A finales de 2023, el total de activos gestionado en Europa alcanzó los 30 billones de euros, según los datos facilitados por EFAMA en su informe 'Gestión de Activos en Europa, una visión general de la industria de gestión de activos' (16ª edición), lo que supone un aumento del 8,3% en comparación con 2022. Este crecimiento refleja un repunte significativo de los mercados de acciones y bonos, aunque no suficiente para recuperar completamente la caída registrada en 2022. En este artículo analizamos la evolución del activos bajo gestión (AUM) en Europa, la dinámica entre los fondos de inversión y mandatos discrecionales, y la distribución del mercado entre los principales actores.
El año 2023 fue testigo de un sólido comportamiento de los mercados de renta variable, con el índice Euro STOXX subiendo un 11,2%. El mercado de renta fija también ha mostrado signos de recuperación gracias a la estabilización de los tipos de interés, con el índice MSCI Eurozone Government Bond subiendo un 7,3%.
A pesar del repunte, el sector aún no se ha recuperado de las pérdidas de 2022, un año marcado por la inestabilidad geopolítica relacionada con el conflicto en Ucrania y el endurecimiento de las políticas monetarias que erosionaron la confianza de los inversores. La crisis energética y la alta inflación han agravado aún más la situación económica, llevando a una mayor volatilidad de los mercados financieros y a una reducción de las inversiones en ciertos sectores.
De 2013 a 2021 los activos bajo gestión han registrado un crecimiento constante, respaldado por un sólido rendimiento de los mercados financieros y por consistentes flujos de nuevo patrimonio gestionado. El impacto de la pandemia de COVID-19 en 2020 causó un colapso temporal de los mercados, seguido de una rápida recuperación gracias a las políticas fiscales y monetarias expansivas adoptadas a nivel global. Este impulso se mantuvo en 2021, culminando en un crecimiento anual del 12,9% y alcanzando un récord de 32,2 billones de euros.
Las proyecciones para 2024 indican un crecimiento continuo, con un patrimonio gestionado estimado en 32,7 billones de euros para el tercer trimestre, respaldado por un rally adicional en los mercados de renta variable (+11,7%) y por inversiones significativas en fondos de renta fija. Este crecimiento está impulsado por una combinación de factores macroeconómicos favorables, incluyendo una política monetaria más acomodaticia y una mejora en las perspectivas económicas globales.
La gestión de activos en Europa está altamente concentrada en seis países que representan aproximadamente el 85% del AUM total: Reino Unido, Francia, Suiza, Alemania, Países Bajos e Italia. El Reino Unido lidera el sector gracias a la presencia de la City de Londres, uno de los principales centros financieros globales, seguido de Francia y Alemania, respaldados por sus mercados internos y los centros financieros de París y Frankfurt.
El Reino Unido tiene una cuota de mercado significativa gracias al papel predominante de los fondos de pensiones y las gestoras de activos internacionales con sede en Londres. Francia se beneficia de la fuerte presencia del sector asegurador y la delegación de gestión por parte de inversores institucionales, mientras que Alemania se distingue por la importancia de las inversiones en fondos alternativos por parte de los inversores institucionales.
Fuera de estos países, Dinamarca, Bélgica y Austria gestionan importantes volúmenes de activos, mientras que en Europa Central y Oriental, Polonia, República Checa y Hungría destacan como centros emergentes de gestión de activos. En el sur de Europa, después de Italia, España sobresale como uno de los principales centros debido a la creciente importancia de los fondos de inversión y la presencia de grandes instituciones financieras nacionales.
La concentración del sector está influenciada por varios factores, incluyendo la presencia de grandes centros financieros, el tamaño de los mercados internos, la estructura de los sistemas de pensiones y la regulación nacional. Además, la creciente integración de los mercados financieros europeos y la armonización de las regulaciones están contribuyendo a una mayor competencia y una distribución más amplia de los activos entre los diferentes países.
A finales de 2023, los fondos de inversión representaban el 57% del patrimonio total (17.095 billones de euros), mientras que los mandatos discrecionales constituían el 43% restante (12.890 billones de euros).
Los fondos de inversión han registrado un crecimiento constante entre 2013 y 2023, con un pico significativo en 2021, cuando la cuota aumentó en 2,3 puntos porcentuales, gracias al fuerte rendimiento de los mercados de renta variable. Esta tendencia positiva fue respaldada por una mayor asignación en acciones cotizadas (alrededor del 41%) en comparación con los mandatos discrecionales (22%), mientras que estos últimos tienen una mayor exposición a los bonos (45% frente al 22% de los fondos).
Las diferencias en las estrategias de asignación de activos reflejan las diversas preferencias de los inversores institucionales y minoristas. Los fondos de inversión tienden a ser más flexibles y adecuados para una amplia gama de inversores, mientras que los mandatos discrecionales ofrecen soluciones personalizadas para clientes institucionales con necesidades específicas de gestión de riesgos y objetivos de inversión.
Además, el crecimiento de los fondos de inversión ha sido favorecido por la expansión de los vehículos pasivos, como los ETF, que han ganado popularidad por sus bajos costes de gestión y la transparencia. Por otro lado, los mandatos discrecionales continúan representando un componente crucial para la gestión de patrimonios, especialmente en mercados con una fuerte presencia de inversores institucionales.
Según los datos de EFAMA, los gestores de activos europeos gestionaban aproximadamente el 32% de todos los activos financieros en Europa a finales de 2023, con 21 billones de euros para clientes institucionales y 9 billones para clientes minoristas. La cuota de los activos gestionados externamente pasó del 33% en 2019 al 31% en 2022, para luego subir al 32% en 2023.
La tendencia hacia una mayor externalización de la gestión de activos está impulsada por factores como el aumento de los costes tecnológicos, la reducción de las comisiones de gestión y la búsqueda de rendimiento en un mercado volátil. Las instituciones financieras buscan cada vez más externalizar la gestión para beneficiarse de las economías de escala, la diversificación y el acceso a competencias especializadas.
Otro factor clave es la evolución normativa, con requisitos cada vez más estrictos en términos de transparencia, gestión de riesgos y sostenibilidad. Esto ha llevado a muchos inversores institucionales a colaborar con gestores externos capaces de ofrecer soluciones integradas y servicios de consultoría avanzados.
De cara al futuro, existe un importante potencial para aumentar la cuota de mercado en el segmento minorista. La Unión Europea, a través de la Estrategia de Inversión Minorista (Retail Investment Strategy, RIS), busca movilizar los ahorros privados hacia los mercados de capitales, simplificando el acceso a las inversiones y promoviendo la participación de los inversores minoristas. Este objetivo requiere un esfuerzo conjunto por parte de los legisladores, los reguladores y los operadores del sector para crear un ambiente favorable para las inversiones y fortalecer la confianza de los inversores.